Mi madre moría y no podía hacer nada
Un día mis padres y yo pasábamos tiempo con nuestros amigos, una mujer y su hijo, en el Lago Mead, cerca de Las Vegas. Esquiábamos en la agua y fuimos a lugares diferentes en el lago como la playa y la marina. La mañana pasó sin evento y todo aparecía bien. Almorzamos y después, el hijo de la mujer que era una amiga de la familia decidió que querría aprender a esquiar. Mi madre y la mujer trataron ayudar al niño a entrar al agua y poner sus esquís pero él tuvo miedo. Ellas sentaban a la popa del barco y las fumas del motor y el sol caliente empezaron a afectar a las mujeres y al final ellas se desmayaron. Mi padre y yo y el niño no podemos hacer nada para resucitar a ellas y fuimos a la marina tan rápido como podemos. Cuando llegamos llamamos a los médicos y ellos se reanimaron a las mujeres, pero durante la procesa de reanimación, solo podía ver a mi madre y pensar que ella moría. No lloré y a éste día no se por que o como. Pero cuando sus ojos se abrieron, sentí liberado. La cualidad de ésta situación más difícil fue la incapaz de ayudar a mi madre. Pienso que el niño sintió algún sentimiento similar.
